Quedamos donde siempre y no venías.
Te busqué en los rincones de la plaza,
la distancia incrementa mi misterio.
Paso una hora, paso un milagro,
llegó el silencio...y no venías.
La tarde estranguló la esperanza de verte.
A mi alrededor circulan fantasmas sin destinos,
que se acercan y me susurran al oído:
"Espera, que el tiempo pasa,
siempre pasa y aún no es tarde"
espera, esa palabra que delimitó mi existencia,
rodeado de gente extraña, que me inundó de paciencia.
Esperé un minuto y nunca llegó la hora.
Espera hasta que fue tarde...y no venías.
¿Qué pensarás de mí? ¿Hasta donde habré llegado?
Sin permiso ni castigo te eche de menos, cuando ya no te tenía.
Cuando vuelvas, quiero pensar que llegué el primero.
Cuando estés aquí, quiero olvidar que ayer fue tarde.
Ayer fue tarde y hoy aún espero.
14/10/06
domingo, 4 de noviembre de 2007
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